Category Archives: Prostitutas a domicilio sevilla

    Prostitutas del siglo xvi barcelona prostitutas

    prostitutas del siglo xvi barcelona prostitutas

    El Gobierno chino no se anda con chiquitas: Abordemos el tema de la prostitución con algo de perspectiva histórica. Incluso una sociedad tan religiosa como la medieval, donde la salvación era el objetivo supremo, toleró el comercio sexual para evitar males mayores como el adulterio y la violación.

    En España, durante la Edad Media y la edad moderna, se esgrimieron argumentos políticos, teológicos y económicos en favor y en contra de legalizar las mancebías. Les exigían estar solteras, tener buena salud y someterse a periódicas inspecciones sanitarias y de higiene corporal. Eran atendidas por un médico y un sacerdote. A pesar de su sujeción, la mayoría de estas mujeres prefería los prostíbulos a ejercer la prostitución por libre. Las que decidían abandonar ese tipo de vida eran trasladadas a una casa de penitencia, donde permanecían recluidas en clausura a la espera de entrar en un convento o lograr la dote necesaria para contraer matrimonio.

    XV no se constata la percepción de dichas sumas". Para culminar esta somera revisión del estado de la cuestión, es justo mencionar que, de acuerdo a los autores consultados, los municipios y la Iglesia Católica hicieron esfuerzos para mejorar la calidad de vida de las prostitutas: Construcción de casas de arrepentidas, apoyo en caso que éstas abandonaran su vida anterior para casarse, proporción de comida y alojamiento en los días de semana santa y otros otras festividades religiosas.

    Publicación de la Universitat de Barcelona. Ponencia presentada en la Universidad de Friburgo. Comentarios El comentario ha sido publicado. La historiografía de la Cultura Ibérica hasta la Guerra Civil La Cultura Ibérica bajo la dictadura Expansión de las acuñaciones ibéricas. Concepto, orígenes y causas del renacimiento. Hasta llegar el siglo XVI las diferentes civil Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.

    El objetivo de Monografias. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.

    Términos y Condiciones Haga publicidad en Monografías. Prostitución en la España medieval: De algunas de estas regulaciones daremos cuenta a continuación: Mujeres enamoradas La homosexualidad Ubicación mancebía Ordenanzas En su estudio sobre la mujer sevillana durante los siglos XVI y XVII, la historiadora norteamericana Mary Elizabeth Perry 0 resalta la importancia social de las prostitutas y la tolerancia de éstas durante siglos en su sociedad como " un mal menor " ya que, sin su presencia, se pensaba que muchos hombres pondrían sus energías en la seducción de mujeres honradas, en el incesto, la homosexualidad o el adulterio.

    Esta era la doctrina cristiana que se fue elaborando desde el siglo XIII en torno a la sexualidad y a la prostitución, considerada pecaminosa pero necesaria. La prostitución se hallaba muy extendida en Sevilla, sobre todo en los alrededores del puerto y en determinados barrios de la ciudad, a extramuros. Hacia el Arenal se comunicaba a través de un postigo -donde luego se alzó el Baratillo- y hacia la ciudad contaba con otra puerta denominada "el golpe" donde había un portero " guardacoimas " o " guardapostigo ".

    A diferencia del caso malagueño, por ejemplo, la ciudad de Sevilla no ingresaba renta alguna de la Mancebía, salvo la derivada del alquiler de algunas de las casas de la misma que eran de propiedad municipal. Las palabras de los capitulares sevillanos son enormemente elocuentes de la visión que entonces se tenía de la prostitución clandestina:. Luego las ordenanzas de Juan II en El 24 de julio de es cuando el Ayuntamiento ordenó cercar la Mancebía en su totalidad.

    En se trató, por el Cabildo, la posibilidad de trasladarla y en su lugar alzar el edificio de la Aduana. Por su parte, los Jurados de la ciudad solicitaron que la Mancebía no fuera llevada muy lejos con el fin de poderla controlar. Con estas razones, lograron detener el expediente de traslado de la Mancebía.

    A finales de siglo hubo un nuevo intento de desalojo con el pretexto de edificar un convento, pero no fue posible eliminar el foco. A finales de siglo, la presión del jesuita padre León y los congregados consiguieron hacer cumplir las ordenanzas de en el sentido de estuvieran cerrada la Mancebía los domingos y días festivos.

    Algunas referencias nos indican que fueron bastantes para aquella población. El padre Pedro León, que intentaba redimirlas, dice que tenía unas mujeres arrepentidas en centros de redención Casa Pía y Casas de Arrepentidas , que eran una pequeña parte. Los cuales todos no vienen a esta ciudad sino los días de fiesta, unos porque se ocupan de descargar y volver a cargar sus naos y otros a cobrar sus jornales.

    La falta de conocimientos sanitarios y la promiscuidad de este colectivo la hacía presa ideal de enfermedades venéreas. Los capitulares se vieron sorprendidos por la nueva afección, contra la que no se conocía de momento remedio alguno.

    En , el Ayuntamiento hispalense tuvo que comunicar a los Reyes Católicos la pavorosa expansión de las bubas entre la población, y ya no exclusivamente entre las mujeres de la Mancebía. En se produjo otra epidemia de sífilis que fue llamada el " contagio de San Gil ", porque fue en este barrio de la Macarena donde, al parecer, se inició. Y es que en las décadas centrales de la centuria la enfermedad empezó a perder su aura de "maldición divina" gracias a los cocimientos del Palo de Indias "palo santo" o guayaco o las unciones mercuriales.

    En una inspección que se llevó a cabo en un burdel en , se le impuso al "padre" -así se les llamaba a las personas que los regentaban- multa de doce reales por tener una prostituta sin la debida licencia, y se le ordenó a ésta abandonarlo bajo pena de cien azotes. Otra fue también obligada a abandonar el burdel porque estaba infectada y podía contagiar a sus compañeras.

    También tuvo que salir una tercera por su avanzada edad.

    Prostitutas del siglo xvi barcelona prostitutas -

    Por si fuera poco, también hacían de prestamistas y dejaban dinero a las chicas para que adquirieran desde joyas, hasta vestidos. Con estas razones, lograron detener el expediente de traslado de la Mancebía. Es el caso, especialmente, de Murcia y Córdoba, donde pertenecían al cabildo y a particulares. Les exigían estar solteras, tener buena salud y someterse a periódicas inspecciones sanitarias y de higiene corporal.

    Esta era la función principal que tenían los prostíbulos para aquella primitiva España previa a los Reyes Católicos. Una idea que ya había expuesto mucho antes San Agustín mediante una sencilla -y cruel- comparación: Las urbes que fundaron prostíbulos dentro de sus muros durante la Edad Media fueron muchas.

    Este continua clientela convirtió a la mancebía proyectada originariamente por el rey Jaime II en en una de las mayores atracciones de la ciudad. El origen de la prostitución legalizada hay que buscarlo a mediados del siglo XIV. Una idea que corrobora, por ejemplo, una ordenanza murciana de año en que la urbe fundó su mancebía: Mes va, año viene, diferentes ciudades inauguraron sus mancebías tras expulsar de las calles y tabernas a las prostitutas.

    Así abrieron las puertas lupanares como el de Sevilla en , el de Murcia en o el de Barcelona en Con todo, esta legalización demonizó también a otras muchas meretrices que se negaron a dejar sus antiguas zonas de trabajo, aquellas que llevaban a cabo su labor de forma externa a la ley. El origen del gigantesco burdel hay que hallarlo en la reconquista de la urbe. Las meretrices ejercieron su labor en calles, posadas y hostales hasta el siglo XIV.

    Esta fecha, no obstante, es la menos popular entre los historiadores. La mayoría de los autores afirman que la primera referencia al burdel se dio cuatro años después. Se dio en cuando, tras la ampliación de las murallas de la ciudad, el prostíbulo se ganó un hueco dentro de Valencia. Levantar un muro alrededor de la mancebía y dejar solo una entrada para acceder a la misma.

    Por si fuera poco, también se cegaron las calles ubicadas en las cercanías y se estableció un guardia en la puerta con potestad para quitar las armas a los clientes. Poco a poco, el burdel de Valencia fue adquiriendo unas características propias que le diferenciaban del resto de edificios similares. Ubicado intramuros pero alejado del centro urbano, próximo a la morería y al espacio destinado a ciertas actividades gremiales consideradas insalubres […].

    Las cifras parecen exageradas, pues la mayoría de los registros hacen referencia a la presencia de hasta un centenar. Otro tanto sucedía con las religiones que profesaban las prostitutas, como bien señala Rangel: En el burdel de Valencia, las relaciones entre diferentes religiones estaban prohibidas.

    La molestia, con todo, les resultaba provechosa a nivel económico pues con el paso de los años las meretrices ubicadas en este lupanar llegaron a cobrar hasta el doble que el resto de sus compañeras. El burdel de Valencia permanecía abierto durante casi todo el año.

    Tan sólo había unas pocas excepciones en las que cerraba sus puertas, y la mayoría se correspondían con fiestas religiosas. Los días que pasaban de retiro espiritual obligatorio eran sufragados por la misma ciudad. Las postitutas ganaban tanto dinero que se adornaban con las mejores sedas y causaban la envidia de las damas de la alta sociedad.

    Las alusiones a las prostitutas eran habituales hasta en los edificios. Daba igual que prohombres de la ciudad como San Vicente Ferrer las aceptaran como ese mal menor, antes citado.

    Daba igual que las autoridades actuaran con ellas con rigor, y tuviesen contratados a galenos que visitaban regularmente a las prostitutas para controlar la propagación de enfermedades venéreas.

    Era, en cierto modo, una ciudad dentro de la ciudad. Lentamente se fue estrechando el cerco al burdel. Se impuso que las calles adyacentes se cerraran por las noches. Los hombres que querían cortejar a sus amadas meretrices se vieron obligados a saltar las tapias.

    Hay relatos de prostitutas descubiertas disfrazadas de hombres, intentando salir para ver a sus amantes. La pacata sociedad medieval seguía escandalizada por la libérrima vida de las pecadoras. Comenzaron a limitarse sus movimientos.

    Mediado el siglo XVI fue costumbre que se las recogiera con motivo de festividades. Primero fue con Semana Santa; después, con cada fiesta relacionada con la Virgen María.

    Finalmente se impuso la disciplina, la severidad, la austeridad y la mancebía de Valencia se cerró, como todas las de España, con los primeros años del reinado de Carlos II, finales del XVII. Giacomo Casanova visitó el solar de las fembres pecadrius, otro de los nombres con los que se conocía al gran burdel. Lo hizo en y declaró: El mito del prostíbulo de Valencia se ha convertido ahora en una ruta turística.

    Ya nada queda de la mancebía de Valencia, sólo el vago recuerdo de su fama, textos de investigadores y los nombres sueltos de algunas mujeres que vieron como su condición, sus tragedias, sus vidas, han permitido a los estudiosos conocer en profundidad el desconcertante equilibrio social de una ciudad que era conocida en todo el orbe por sus productos de seda, sus ballestas muy apreciadas en Flandes , su arquitectura con edificios como la Lonja y sus meretrices.

    Tampoco hemos cambiado tanto Valencia era en la edad media una ciudad muy progresista para su tiempo. Tenia leyes propias "Els Furs" Y un sistema representativo que permitio a Guillem de Vinatea enfrentarse al rey y evitar la division del reino como queria su esposa Dona Urraca de Castilla. Avanzados a su tiempo? Hay que contextualizar la situación, no se trataba de prostitutas cultas ni de mataharis.

    Me encanta la iniciativa de esta empresa. Enhorabuena por el artículo, y por la iniciativa. Sempre hi és la mateixa hipocresia, la doble moral, que perjudica uns i beneficia als altres.

    prostitutas del siglo xvi barcelona prostitutas

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *